
Hace algún tiempo, venía rondándome por la cabeza volver a retomar el tema de modificar y describir de nuevo, la historia de esta escuela, ya que la última modificación que hice fue cuándo la escuela cumplió su primera década. De esto hace más dei 8 años.
Fue en septiembre de 1994, cuándo podríamos decir que comenzó un movimiento, que sin la pretensión de crear una academia de deportes de contacto, poco a poco fue cogiendo forma hasta convertirse hoy día en una de las escuelas más sólidas y de mayor prestigio de Andalucía.
En septiembre de 1994, recién sacado el título de monitor por la entonces Federación Andaluza de Kick Boxing, y con más de un año de mi cinturón negro 1º Grado, comencé a impartir clases motivado por mi pasión por las artes marciales y los deportes de contacto, y sobre todo por la docencia.
Fue en un pequeño gimnasio en el barrio de Montequinto (Dos Hermanas – SEVILLA). Este lugar era el Gimnasio Scola – Sport.
Aquí estuve impartiendo clases casi 7 años, hasta septiembre de 2001. En los últimos años el grupo de alumnos había crecido bastante, y aunque compaginaba las clases en este centro, con otro club, el gimnasio Ángel Blanco, el Gimnasio Scola – Sport, empezaba a quedarse pequeño, y no tenía posibilidades de crecer. Entonces tuve que tomar la difícil decisión de marcharme a un nuevo centro deportivo que acababan de inaugurar en el mismo barrio de Montequinto, tras una oferta que me hicieron bastante interesante, y con unas instalaciones bastante más amplias y con mayores posibilidades de crecimiento. Este centro era el gimnasio Hispalis Gym.
Aquí estuve hasta Enero de 2006, que cerró debido a la separación por parte de los dos socios propietarios del club. A partir de aquí tuve que estar impartiendo clases de Kick Boxing de forma temporal en el Gimnasio Vip Sport de Sevilla, gracias a la atención y la acogida de su propietario, José Antonio, mientras reestructuraban el centro Hispalis Gym, que ahora cambiaría de dueño y de nombre.
En Septiembre de 2006, lo que fue Hispalis Gym, sus nuevos propietarios lo convirtieron en un centro deportivo con unas instalaciones de bastante mejor calidad, un ‘gimnasio de barrio’, en donde contaron con mi asesoramiento en todo lo relacionado con la sala dedicada a las actividades de deportes de contacto y artes marciales, así como la coordinación de estas actividades una vez abierto el centro. Este gimnasio se llamaba Sport Gym. En julio de 2011, debido al crecimiento del grupo, y a otras circunstancias ajenas al gym, decidí dejarlo y afrontar un proyecto, que tarde o temprano debía afrontar.
Pero además, durante el período que estuve impartiendo clases compartí mi tiempo como profesor de Kick Boxing y K1, en el que probablemente es el mejor y más completo centro de fitness de toda Andalucía, me refiero al O2 Centro Wellness Piscinas Sevilla, en el que presté mis servicios como técnico de mi especialidad desde Enero de 2011 hasta Junio del mismo año.
Finalmente, este año tuve quedar el gran paso de buscar mi propio centro, un lugar dónde poder ofrecer a los alumnos la posibilidad de aprender con todos los medios y recursos necesarios, sin tener que atender a dar explicacioines a personas que no saben, ni quieren saber sobre este deporte. Un centro dedicado única y exclusivamente a los deportes de contacto y las artes marciales mixtas. En Octubre de 2011, por fin, se inauguró el DRACO FIGHT CLUB, lo que sería el hogar del Club DRACO y dónde hoy por hoy se imparten clases de Kick Boxing, K1, Brazilian Jiu Jitsu, Grappling, Judo, Taichí, Yoga, Defensa Personal, Entrenamiento Funcional, ...
Pero claro está, durante todos estos años pasaron muchas más cosas relacionadas con esta escuela…
En primer lugar, al tiempo que impartí clases en el gimnasio Scola-Sport, también estuve dando clases en otros centros deportivos de Sevilla, en el Gimnasio Sevilla Box (Palmete) y en el Gimnasio Ángel Blanco de la barriada de Los Cerros.
Estuve impartiendo y asistiendo a seminarios, llevando a deportistas a competiciones de nivel regional, nacional e internacional, formándome como profesor, graduándome y entrenando en otros clubes en distintos lugares de la geografía española, incluso entrenando en otros países como Holanda, Francia y Tailandia.
Por otro lado, el Kick Boxing y el K1, son deportes en alza, y los centros deportivos querían y quieren profesores, y cuándo recibía propuestas, a pesar de que éstas fueran mejores, nunca quise dejar el barrio de Montequinto, porque es dónde tuve mis primeros comienzos como profesor, tuve a mis primeros alumnos, y es un lugar que me gusta y dónde ubiqué mi residencia, y hoy día dónde el Club DRACO tiene su sede matriz, el DRACO FIGHT CLUB.
No obstante, a determinados alumnos de esta escuela, les propuse formarse como profesores, que se titularan y posteriormente ofrecerles esos empleos como profesor de Kick Boxing y K1 que yo no podía aceptar.
Como es lógico después de tantos años, de esta escuela han surgido muchos instructores titulados y muchos cinturones negros, de los que puedo dar fe que en su momento eran buenos kickboxers, de una gran calidad técnica y un extenso conocimiento de este deporte.
Al principio, cuándo un alumno se ofrecía para impartir clases en otro centro, quería hacerlo en nombre de esta escuela, a lo que yo accedía, sin ningún tipo de barreras, salvo dos condiciones indispensables, que el alumno debía ser Cinturón Negro, y tener el título de Monitor, y si este último título no lo tuviera, su palabra y compromiso de sacarlo en el plazo de un año.
Pero, la decisión de ofrecer clases a los nuevos profesores del Club DRACO, tuvo diferentes resultados y consecuencias.
Estos ‘Nuevos maestros’, cuya mayoría habían dado sus primeros de este deporte en esta escuela, algunos ya adultos sin saber lo que era un Low Kick, y muchos otros más jóvenes que venían acompañados por sus padres a clase.
La mayoría dejaron las clases y se dedicaron a otros menesteres… que en este deporte es algo normal, porque es muy exigente, requiere mucha constancia y está poco recompensado.
Otros decidieron seguir el camino de la docencia, y crear su propia escuela. A muchos de éstos les ofrecí mi ayuda y mi experiencia para crear su propio club. Algunos la aceptaron otros pensaron que no sería necesario. A todos éstos les sugerí que no dejaran de formarse y reciclarse.
Otros consideraron que las exigencias del cinturón negro y del título de monitor era entonces una barbaridad, y lo importante era demostrar que se sabe algo y sacar algo de provecho por las clases. Éstos, decidieron impartir clases por su cuenta, naturalmente sin el respaldado de esta escuela.
Y por último, algún que otro individuo decidió tomar su camino y crear su propia escuela, sin compartirlo con sus compañeros ni conmigo, aprovechándose de la confianza, ayuda desinteresada, gestión de esta escuela, la entrega y sinceridad que le ofrecimos, saliéndo de ella de la peor forma posible...
Como era de esperar el tiempo pone a cada uno en su sitio, y los que así lo hicieron en su día, hoy ya apenas se les vincula con este deporte, y mucho menos como docentes.
Con todos ellos, a excepción del último tipo de ‘personas’, mi relación es cordial y amigable…
Pero está claro que hay valores que como profesor no supe enseñar a todos mis alumnos… Pero os aseguro que el tiempo, la historia, la experiencia, me ofrece la información suficiente para saber como y con quien actuar de una manera u otra, y trato de equivocarme menos…
De todas formas, el separatismo entre alumno y maestro para crear otras escuelas de lucha, es algo natural, predecible, yo lo hice en su día, pero dando la cara siempre y por derecho. Por lo tanto es algo que nunca me sorprendió, pero las formas, la falta de confianza, y otra serie de circunstancias, me han generado demasiados problemas y también decepciones por parte de alumnos que no han sido lo suficientemente honestos como para hablar con claridad sobre sus verdaderas intenciones desde el momento que decidieron tomar ciertas decisiones… y no han sabido valorar el esfuerzo y empeño como profesor, que al final parece ser, no sirvieron de nada…
Por este motivo, en 2006, tomé la decisión de que el Club DRACO tan sólo tendría una única sede en Sevilla, y de haber otras, con las condiciones adecuadas, podría estar fuera de la ciudad, tal y como tenemos en la ciudad de Córdoba dirigida por el maestro Antonio Cárdenas. Atrás quedaron aquellos maestros que en su día impartieron clases en otros gimnasios de la provincia como el Gimnasio Star Gym, Gimnasio Shark Gym, Club Karate Zanshin, Gimnasio New Gym, Gimnasio Futur Sport, Germano Sport, Gimnasio Berrcam, Gimnasio Atlantis Gym, Real Círculo de Labradores, Centro Deportivo Gavanna Fitness, …
Entre todos estos profesores que decidieron en su día seguir su camino desvinculándose de esta escuela, y siguiendo su propio camino, hay muchos otros, que por el contrario, hoy día no ejercen como tal, pero que de alguna u otra forma siguen íntimamente vinculados con el club DRACO, entrenando, como socios, formándose,… profesores como José Luis Barrio (3º Grado de Kick Boxing y Técnico Deportivo Nivel I (I.A.D. de la Junta de Andalucía)), Cele Tejero (1º Grado y Monitor de Kick Boxing), Pablo García (1º Grado y Monitor de Kick Boxing), Carlos Escudero (2º Grado y Monitor de Kick Boxing) y Antonio José Vera (1º Grado y Técnico Deportivo Nivel I (I.A.D. de la Junta de Andalucía)), son formadores por los que siento un gran orgullo y un especial cariño.
No obstante, hoy por hoy, tan sólo hay siete técnicos, que imparten clases en nombre del club DRACO, tanto en clases oficiales, como entrenando al equipo de competición DRACO TEAM. También son entrenadores personales, dando clases particulares de Kick Boxing y K1 a grupos reducidos o individuales, a todos aquellos que quieran aprender. Estos maestros son:
Diego Goncet, Técnico Deportivo Nivel I (I.A.D. de la Junta de Andalucía), Monitor de Kick Boxing por la Federación Andaluza de Kick Boxing, Cinturón Negro 2º Grado de Kick Boxing por la Federación Española de Kick Boxing (C.S.D.), Deportista de Alto Rendimiento, Campeón del Mundo de Kick Boxing Amateur (ISKA), y Bicampeón de España de Kick Boxing Amateur, por la Federación Española de Kick Boxing (C.S.D.)
Samu Elabed, Cursando los estudios Técnico Deportivo Nivel I (I.A.D. de la Junta de Andalucía), Cinturón Negro 1º Grado de Kick Boxing por la Federación Española de Kick Boxing (C.S.D.), y Campeón de España de Kick Boxing (-70Kg) 2012 por la Federación Española de Kick Boximg (C.S.D.).
Pablo García, Profesor de Educación Física, Cinturón Negro 1º Grado de Kick Boxing, competidor, Medalla de Bronce de Kick Boxing (-75Kg) 2012 por la Federación Española de Kick Boxing (C.S.D.).
Alberto Simón, Técnico Deportivo Avanzado Nivel II (I.A.D. de la Junta de Andalucía), Cinturón Negro 2º Grado de Kick Boxing (F.E.K. & C.S.D.), Pentacampeón de España de Kick Boxing (F.E.K. & C.S.D.).
Alejandro Simón, Técnico Deportivo Avanzado Nivel II (I.A.D. de la Junta de Andalucía), Cinturón Negro 2º Grado de Kick Boxing (F.E.K. & C.S.D.), Heptacampeón de España de Kick Boxing (F.E.K. & C.S.D.).
Antonio Cárdenas, Técnico Deportivo Nivel I (I.A.D. de la Junta de Andalucía), Cinturón Negro 3º Grado de Kick Boxing (F.E.K. & C.S.D.), Responsable de la filial cordobesa del equipo DRACO TEAM. Árbitro Nacional por la F.E.K. (C.S.D.). Entrenador de Alto Rendimiento por la Junta de Andalucía. Entrenador Nacional por la F.E.K. & C.S.D. Responsable de innumerables títulos nacionales y mundiales de deportistas.
JuanMa Campillo, Presidente del Club Deportivo DRACO, y fundador de la Escuela de Artes Marciales DRACO, Máximo responsable del equipo de competición DRACO TEAM, Entrenador de Alto Rendimiento por la Junta de Andalucía, Seleccionador Andaluz de Kick Boxing desde 2009, Técnico Deportivo Superior Nivel III (I.A.D. de la Junta de Andalucía), Entrenador Nacional de Kick Boxing por la Federación Española de Kick Boxing (C.S.D.), Cinturón Negro 4º Grado de Kick Boxing por la Federación Española de Kick Boxing (C.S.D.), Instructor de Brazilian Jiu Jitsu (cinturón morado) para la escuela Roger Gracie Academy y competidor de Brazilian Jiu Jitsu y Grappling.
Más de treinta son los cinturones negros surgidos de esta escuela, en su mayoría alumnos que han comenzado practicando este deporte bajo mi dirección, ó bajo la de algunos de los técnicos antes mencionados.
Hay pocas escuelas en Andalucía que tenga tan larga trayectoria, dedicados a la práctica, divulgación y enseñanza de este deporte. Pero sobre todo es una escuela que trabaja con seriedad y respeto por convertir el Kick Boxing y el K1 en un deporte reconocido y valorado.
Con los años, hemos ido profesionalizándonos, hemos mejorado como técnicos, no hemos cesado de aprender y reciclarnos, y hemos cosechado grandes e importantes éxitos deportivos, con nuestro equipo DRACO TEAM, que a fecha de hoy cuenta con más de veinte deportistas y 7 técnicos, algunos campeones nacionales, europeos y mundiales.
Hemos presentado deportistas en más de trescientas competiciones, todas ellas registradas, con todos los datos lugar, rivales, etc.
A lo largo de todo este tiempo, por la Club DRACO, a fecha de hoy ha pasado más de MIL alumnos registrados en la base de datos.
Muchos de ellos descubrieron que esto no era lo que buscaban y con nuestra mejor fe, hemos intentado orientarles para que encontrasen su camino. Otros han decidido dejarlo contra su voluntad, motivos personales, (la familia, los niños especialmente, el trabajo…), cada cual tiene sus prioridades en la vida.
Otros simplemente lo dejaron porque o bien no le gustábamos o simplemente no éramos lo que buscaban… no podemos ni pretendemos gustarles a todos, no somos comerciales, y tenemos muy claro como enseñar y trabajar en nuestro deporte.
Muchos otros alumnos, siguen hoy día con nosotros. Alumnos que llevan más de 18 años en esta escuela, entrenando junto con otros que comienzan sus primeras andaduras en este deporte…
El Club DRACO, es una escuela que está más viva que nunca, y goza de una gran salud… Con más de 100 alumnos al mes de media anual, repartidos entre los grupos de mañana, mediodía, tarde y noche…
Estamos satisfechos del trabajo realizado y con mucha ilusión de todo lo que queremos seguir haciendo por y para nuestro deporte, el Kick Boxing y K1.
Los resultados y nuestra historia nos demuestran que nos equivocamos menos de lo que acertamos, por eso seguimos en la línea de trabajo en la que estamos hasta ahora, procurando mejorar en aquellos aspectos que no somos tan buenos, sin perder nuestra esencia… basándonos en nuestra experiencia y formación constante.
Alguna vez, algunos antiguos compañeros con los que comencé a practicar Kick Boxing hace más de 22 años, a los que vi en la calle o con los que contacté por internet en alguna red social, me llegaron a preguntar ‘¿cómo has conseguido estar en la brecha tantos años y conseguir convertir de la nada lo que es hoy el Club DRACO?’, y francamente, sólo hay una respuesta, amando lo que hago, simplemente…
Por que sin ello es imposible encontrar Pasión por este deporte, segundo Ilusión por hacer cosas y seguir creciendo como persona, profesor y deportista, tercero, Dedicación, constancia, esfuerzo, sacrificio y mucho, mucho trabajo… y por último Suerte, por contar con la mujer que tengo, que es mi mejor consejera y amiga, y desde algún tiempo mi mejor alumna. Por contar con mis compañeros del Equipo Técnico, Diego, Samuel, Pablo, Alberto, Alejandro, Antonio, y muchos más… que gracias a su trabajo, esfuerzo y dedicación esta escuela funciona mucho mejor.
Y sobre todo, por contar con todos los alumnos de esta escuela, que me transmiten esas ganas y esa ilusión, que me hacen olvidar la edad que tengo y me enriquecen como ser humano para luchar ante cualquier barrera que se ponga por delante en mi camino.
Éstos creo que son los motivos por los que aún hoy día esta escuela sigue escribiendo páginas en su historia, todas ellas están basadas en unos principios, valores de los que la mayor parte de las personas se desprenden cuándo hay intereses personales y vanales de por medio.
Valores que he intentando mejorar, transmitir y con los que sin ellos, creo que a pesar de la pasión, ilusión, dedicación y suerte, serían inútiles por sí solas… Valores como la Honradez, la Justicia, el Valor, el Compañerismo, los Modales, la Sinceridad, la Disciplina, la Lealtad y el Honor. (BUSHIDO)
Al fin y al cabo la historia de esta escuela la escribimos todos los que formamos parte de ella, en el día a día, en cada clase, en cada competición, en cada curso, en cada examen de grado, en cada cena o reunión, en cada momento en el que compartimos una charla hablando de lo que más nos gusta, el Kick Boxing, los deportes de Contacto y las Artes Marciales.
Sólo tengo un deseo desde hace algún tiempo, que todas estas personas de confianza que hoy están luchando por y para esta escuela, en un futuro, cuándo yo falte, sigan haciendo grandes cosas como las que están haciendo hasta ahora, que indudablemente serán mil veces mejores de las que yo conseguí alguna vez, en nombre de este club, el CLUB DRACO…
Por todo ello, no me queda más que deciros a todos los que estáis, a los que faltan, a los que habéis pasado por aquí y los que seguirán escribiendo las líneas de esta historia, de todo corazón… GRACIAS
JuanMa Campillo
2012-05-22
Copyright 2010 CLUB DRACO Todos los derechos reservados | Aviso Legal | Privacidad
Diseño Web Comunicamedia

